En el Perú, cada 24 de junio se celebra el Día del Campesino, una de las fechas más significativas del calendario nacional, cuyo propósito es reconocer la valiosa labor de los hombres y mujeres que trabajan en el sector agrícola y que garantizan el abastecimiento de alimentos en todo el país.
Aunque esta efeméride tiene una gran importancia cultural e histórica, no ha sido declarada feriado ni día no laborable a nivel nacional según el Decreto Supremo N.º 042-2025-PCM, por lo que tanto trabajadores del sector público como privado deberán cumplir sus labores con normalidad, sin derecho a descanso adicional ni compensación económica.
Sin embargo, el 24 de junio sí es feriado en algunas regiones del país debido a otras celebraciones tradicionales. En Cusco, por ejemplo, se conmemora el Inti Raymi o Fiesta del Sol, una festividad de origen incaico que ha sido reconocida como feriado regional desde 1977 mediante el Decreto Ley N.º 21860, y cuya celebración se lleva a cabo en lugares emblemáticos como el templo de Qorikancha, la Plaza de Armas y la explanada de Sacsayhuamán, fomentando también el turismo.
Asimismo, en varias regiones amazónicas como Loreto, San Martín, Ucayali, Huánuco y Madre de Dios, se celebra la Fiesta de San Juan, una de las festividades más importantes de la selva peruana. Estas regiones han emitido ordenanzas regionales que declaran el 24 de junio como día no laborable compensable, es decir, que las horas no trabajadas deberán recuperarse posteriormente, de acuerdo a las disposiciones de cada entidad pública o privada.

El Día del Campesino, anteriormente llamado Día del Indio hasta 1969, fue renombrado durante el gobierno del general Juan Velasco Alvarado como parte de su reforma agraria, con el fin de dignificar al campesinado, reconocer su rol activo en la economía y romper con los estigmas impuestos a las poblaciones indígenas.
Hoy en día, esta fecha busca visibilizar la realidad del mundo rural y poner en valor sus conocimientos, cultura y aportes fundamentales al país, a pesar de los numerosos desafíos que enfrentan, como la falta de acceso a recursos, servicios básicos, infraestructura adecuada, asistencia técnica y los efectos del cambio climático.









