
Ante la convocatoria prevista para el 26 de julio de 2025, el partido de izquierda busca recuperar protagonismo legislativo en el tramo final de esta legislatura.
El Congreso de la República ya definió que la elección de la nueva Mesa Directiva, compuesta por el presidente y tres vicepresidentes, se llevará a cabo el 26 de julio de 2025, marcando el inicio del último año del período parlamentario 2021‑2026. En ese contexto, las diferentes bancadas empiezan a alistar sus listas y concretar alianzas para asegurar representación en el órgano directivo que conducirá el próximo periodo.
Asimismo, Perú Libre ha expresado de forma muy clara su aspiración de volver a integrar esa instancia, en un momento clave para impulsar sus propuestas legislativas antes de las elecciones generales de abril de 2026. Los voceros del partido argumentan que estar dentro de la Mesa Directiva del Congreso, les permitirá defender mejor los intereses territoriales y consolidar reformas pendientes.
Por otro lado, el congresista electo por Puno y vocero de Perú Libre, Flavio Cruz Mamani, declaró en recientes entrevistas:
“Para Perú Libre, es un derecho y un deber formar parte de la Mesa Directiva, para representar dignamente a nuestras regiones y contribuir con las transformaciones que el país necesita”, sostuvo Cruz Mamani.
De igual modo, varios analistas señalan que la posición dentro de la Mesa Directiva no solo otorga visibilidad política, sino también capacidad para direccionar los debates hacia los ejes prioritarios de cada agrupación, lo cual es crucial en esta etapa preelectoral, cuando los partidos buscan fortalecer su posicionamiento institucional.
Finalmente, tras la elección de julio y con la renovación total del Congreso y la Presidencia en abril de 2026, este será el último periodo en que Perú Libre puede influir desde dentro del Hemiciclo. Por ello, su deseo de asegurar un lugar en la Mesa Directiva adquiere tintes estratégicos de cara al futuro inmediato del escenario político nacional.








