ChatGTP está diseñado para generar contenido a partir de peticiones de los usuarios, pero asegura tener algunos límites al no responder ciertos temas, así como no crear una opinión específica. La inteligencia artificial nunca dará una opinión, aunque sus datos se nutren de lo que los humanos le cuentan.
Desde OpenAI han manifestado que deben crear soluciones para evitar que la herramienta tenga sesgos “evidentes y sutiles”. Además, la empresa señala que el sistema está controlado para que sea cauteloso con sus respuestas en temas como la política, la salud y la sociedad.
ChatGPT no opina
Esta inteligencia artificial recopila información de internet, por lo que evitar totalmente un sesgo le resulta difícil, pues los datos en la web son subidos con cierta postura editorial y la misma plataforma lo deja claro.
“Es importante tener en cuenta que la calidad y la precisión de la información que proporciono depende en gran medida de la calidad y precisión de los datos con los que he sido entrenado. Además, es posible que la información que proporciono pueda ser influenciada por la forma en que se hacen las preguntas o por el contexto en el que se hacen”, asegura la IA.
Sin embargo, cuando se le pide una opinión sobre cualquier tema, ChatGPT siempre responde: “Como modelo de lenguaje, no tengo la capacidad de tener una opinión personal”. A pesar de la respuesta negativa, la inteligencia artificial ofrece información contextual sobre la consulta, sin ubicarse en una postura, sino tomando un rol políticamente correcto.
Más temas que no puede generar
ChatGPT no puede abordar una amplia variedad de temas según sus condiciones de programación: “Es importante tener en cuenta que no puedo generar contenido que promueva el odio, la discriminación, la violencia o cualquier otro tipo de comportamiento dañino o ilegal”, afirma la IA.
Tampoco tiene la capacidad de proporcionar asesoramiento médico o legal específico, “ya que esto puede variar según las leyes y regulaciones locales y puede requerir una comprensión más profunda de la situación individual del usuario”.