
En un discurso por la celebración del Día de la Victoria, el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, amenazó a Seúl con la «aniquilación» ante cualquier «intento peligroso» que atente contra su país. Como se recuerda, desde la llegada del presidente surcoreano Yoon Suk-yeol, Seúl ha criticado al país vecino por sus recientes pruebas armamentistas que iban contra la seguridad de los ciudadanos.
«Si el régimen surcoreano y gánsteres militares piensan en tomarnos militarmente y creen que pueden neutralizar o destruir una parte de nuestro poder militar preventivamente, basándose en medios o métodos militares particulares, se equivocan», mencionó.
De igual forma, señaló en su discurso que Estados Unidos aplica un «doble estándar» por calificar sus actividades armamentística de «provocativas y amenazadoras» mientras realiza «ejercicios conjuntos a gran escala que amenazan seriamente nuestra seguridad”.
Anteriormente, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Norte cuestionó los «ejercicios de guerras nominales» que realizaba Washington y Seúl, el cual reiteraba que podría propiciar una guerra en la península de Corea.
Ante ello, Kim resaltó que las Fuerzas Armadas de Pionyang «están completamente preparadas para responder a cualquier crisis y la disuasión nuclear de nuestra nación también está lista para movilizar su fuerza absoluta de manera fiable, precisa y rápida», agregando que están listos para cualquier enfrentamiento con Estados Unidos.







