
De acuerdo con The Japan Times, las autoridades de la ciudad de Yamaguchi, al sudoeste de Japón, comenzaron a utilizar pistolas tranquilizantes para detener a los macacos que deambulaban por las calles. Por el momento, alrededor de 42 personas han resultado heridas por los ataques y agresiones por parte de los monos salvajes.
Las víctimas, incluido los niños, fueron atacados desde el pasado 8 de julio donde sufrieron diversas mordeduras y arañazos de los macacos. Por su parte, un funcionario local afirmó que “toda la ciudad de Yamaguchi está rodeada de montañas, por lo que no es extraño encontrar monos”, pero agregó que “es raro ver tantos ataques en tan poco tiempo”.
«Al principio solo atacaban a niños y mujeres. Recientemente, los ancianos y los hombres adultos también han sido atacados», reiteró.
Es por ello, que las autoridades decidieron recurrir por pistolas tranquilizantes después que fracasara los intentos de capturar a los macacos con trampas. Hoy por hoy, se desconoce si todas las agresiones son de un grupo de primates o todo lo contrario.







