De enero a mayo de este año, Europa adquirió, en promedio, unos 213,1 millones de barriles, mientras que Asia compró alrededor de 191,1 millones de barriles, superándola por primera vez en seis años, según los últimos datos disponibles de la Oficina del Censo de los Estados Unidos.
Precisamente, los datos citados por la empresa Bloomberg señalan que los volúmenes de Asia cayeron por debajo de Europa durante el mismo período de cinco meses en el 2016, año donde Estados Unidos revocó su prohibición de exportación del crudo. De igual forma, parte del incremento de la compra de Europa se debe a las sanciones impuestas contra Rusia, que desde el 24 de febrero del presente año invadió a Ucrania.
Por su parte, el analista global de crudo para Energy Aspects, Christopher Haines, mencionó que estos patrones de flujos depetróleovan a persistir a medida que Europa disminuya su dependencia del petróleo ruso. No obstante, el analista enfatizó que la producción de crudo de EE.UU. no está creciendo lo suficientemente rápido para satisfacer las necesidades de Asia y Europa.
Por el momento, Rusia proporciona suministros a Oriente Medio, alcanzando los 155 mil barriles por día, el cual incluye gasolina, combustible para aviones y gasóleo.









