
El Papa Francisco, en una entrevista concedida al Corriere della Sera, ha dicho que “tal vez los gritos de la OTAN a las puertas de Rusia” han llevado al presidente ruso, Vladimir Putin, a reaccionar de esta forma y han desencadenado la intervención de Ucrania: “Una ira que no puedo decir si fue provocada, pero puede que sí fuese facilitada”.
Francisco también ha declarado que el presidente de Hungría, Víctor Orban, le aseguró que los rusos “tienen un plan y que el 9 de mayo todo –refiriéndose a la invasión de Ucrania por parte de la tiranía de Putin– habrá terminado“. “Espero que así sea”, añade el pontífice, “así se entenderá la velocidad de la escalada de la guerra durante estos días… Yo soy pesimista, pero debemos hacer todos los gestos posibles para detener la guerra”.
Francisco señala que no tiene previsto visitar Ucrania porque cree que antes debiera ir a Rusia: “A Kiev, por ahora, no voy. He enviado al cardenal Michael Czerny y a Konrad Krajewski, que ha ido por cuarta vez. Pero yo siento que no debo ir. Primero tengo que ir a Moscú y reunirme con Putin. En cualquier caso, yo soy sacerdote. ¿Qué puedo hacer? Hago lo que puedo. Si Putin abriese su puerta…”.
El Papa explicó que ha hablado con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y que no lo ha hecho con el líder ruso, que aún no ha respondido a sus peticiones de diálogo: “Era necesario que el líder del Kremlin permitiera algunas ventanas. Todavía no hemos recibido respuesta y seguimos insistiendo, aunque me temo que Putin no puede y no quiere tener esta reunión ahora mismo”.
Rusia dice que sí
Al respecto, el embajador de Rusia en el Vaticano, Aleksandr Avdeev, calificó al prelado como un “interlocutor deseado” con quien el Kremlin está interesado en dialogar debido a su respetuosa postura asumida históricamente.
De igual forma, Avdeev añadió en declaraciones a medios internacionales que: “En cualquier situación internacional, el diálogo con el papa Francisco es importante para Moscú”.








