
Un isótopo llamado Helio 3 se esparce desde el núcleo de la tierra mediante las aberturas de las placas tectónicas que se encuentran en el océano. Un gas muy escaso a comparación del Helio 4 que está presente en mayor parte dentro del planeta.
Un grupo de astrónomos, en un artículo de la revista Geochemistry, Geophysics, Geosystems afirma que es uno de los primeros gases que se formaron luego de la explosión del Big Bang hace 13.800 millones de años. La detección de este químico nos proporciona una pista concreta de que el planeta Tierra y los otros se formaron dentro de una nebulosa solar, esta teoría que ha sido debatida durante décadas es llamada hipótesis nebular.
Peter Olson, geofísico y principal investigador sobre este caso señala que “Es una maravilla de la naturaleza y una pista para la historia de la Tierra, que todavía exista una cantidad significativa de este isótopo en su interior”.
Los investigadores comentan que es posible que nuestro planeta aún conserve otros gases muy parecidos al Helio 3 y que hay mucho por investigar para poder hallar las fugas y obtener un panorama más amplio.
Y.A.E.LL







