Ya son 30 los fallecidos que dejó la masacre ocurrida este sábado en un centro comercial al noreste de Tailandia. Entre ellas los fallecidos se encuentra una menor de 13 años. De igual forma, 52 personas resultaron heridas de las cuales 32 continúan en el hospital y ocho en estado grave.
Las víctimas mortales fueron 23 civiles, tres policías, tres militares y el propio atacante, según el último reporte de las autoridades.
Como se sabe, el atacante fue identificado como el sargento Jakrapanth Thomma (32), quien fue abatido tras no encontrar manera de huir. Se conoce que bajo su poder se encontró un arsenal de armas automáticas, como una ametralladora M60 y un fusil de asalto HK33, además de muchas municiones que había robado de la base militar de Surathampithak, donde mató a su comandante y a una civil.

Luego se dirigió a un templo budista donde hirió a varios creyentes terminando así en el centro comercial donde abrió fuego en el estacionamiento antes de ingresar al lugar. Cabe la posibilidad que haya dejado explosivos dentro del supermercado, por lo que las autoridades están rastreándolos para su desactivación.
El agresor mediante su Facebook compartió imágenes y vídeos de su actuar, pero más tarde fue desactivado por las autoridades.
Un profesor de música de 33 años, que se encontraba dentro del lugar encondido en el baño junto a su familia dijo para AFP que “un amigo, empleado en el centro comercial, estaba en contacto con alguien de la sala de vigilancia y tenía acceso a las imágenes de las cámaras de seguridad […] Nos dio informaciones sobre el lugar en el que se encontraba el agresor”. “Todo el mundo estaba aterrorizado y desamparado. Había tanta información circulando que la gente ya no sabía qué creer”.
Tailandia es uno de los países con mayor cantidad de armas entre ilegales y legales. Sin embargo, este tipo de hechos no son comunes en el país excepto en tres provincias donde existen grupos armados separatistas.
D.P.G.









