Si va a comer a un restaurante que funciona dentro de un supermercado, éste deberá entregarle boletas de pago electrónicas por el consumo de alimentos preparados. De esta forma, las personas naturales pagarán menos impuesto a la renta correspondiente al 2019.
El tributarista José Verona explicó que desde el 2019 los trabajadores dependientes e independientes deducirán el 15% de su consumo en hoteles, bares y restaurantes para el pago del impuesto a la renta del 2019, donde también se incluye el consumo de alimentos preparados en los restaurantes de los supermercados.
“Hay una duda que tienen las personas sobre si las comidas compradas en los supermercados son deducibles o no. En ese sentido, es necesario aclarar que lo deducible son los alimentos preparados o cocinados”, afirmó.
No obstante, el tributarista señaló que la compra de tomate, limón, cebolla, lechuga y otros productos alimenticios no preparados no sirven para deducir en el pago de impuesto a la renta.
M.B.P.









