Tres personas murieron tras celebraciones de Año Nuevo

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Mientras se despedía de sus familiares a través del Facebook, prometió que iba a tomar precauciones e iba a cuidarse durante sus celebraciones por el Año Nuevo en una playa de Huaura. Sin embargo, el economista Carlos Gamarra Orellana (31) murió ayer ahogado junto a su mejor amigo Mario Aldazábal Villacrez (32).

Un hecho similar protagonizó una joven de 26 años que acababa de graduarse de la carrera de Administración. Ella pereció ahogada en el balneario de Asia.
El primer caso ocurrió en la playa Los Viños. Ambos jóvenes partieron de Lima rumbo al norte chico junto con un grupo de amigos.

Ellos estuvieron bebiendo licor y, según contaron los testigos, en la madrugada habrían ingresado al mar. En ese momento fueron arrastrados por las aguas.

En horas de la mañana, personal de la Policía de Salvataje rescató los cuerpos y los trasladó a la morgue.

En tanto, Karen Pari pereció en la playa El Rosario. Lo extraño es que sus amigos –con quienes estuvo en el campamento– manifestaron a la Policía que desconocían las circunstancias en las que la joven se ahogó. Incluso, un grupo de ellos se fue del lugar abandonando su vehículo.

Otras emergencias

Sin embargo, estos incidentes no fueron los únicos que ocurrieron durante la llegada del Año Nuevo. El Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Perú atendió un total de 210 emergencias.

De esa cifra, 85 fueron incendios, algunos de ellos provocados por la manipulación de pirotécnicos, informó Lewis Mejía, director de Imagen de la citada institución.

Uno de los casos ocurrió en el asentamiento humano Puerto Nuevo, en el Callao, cuatro familias lo perdieron todo tras un siniestro que se habría originado luego de que un pirotécnico cayera sobre el techo de una precaria vivienda. Ellos recibieron ayuda de la región Callao.

Otro incendio se produjo en una galería de La Victoria por el uso de materiales explosivos. El hecho dejó importantes pérdidas económicas.
También se reportaron 100 emergencias médicas, 23 accidentes vehiculares y dos casos de fuga de gas.

Lewis Mejía dijo que hubo una reducción considerable de incidencias en comparación con las festividades del 2016, sobre todo con el uso de pirotécnicos.

Llamadas falsas

Informó, además, que el número de llamadas falsas o malintencionadas se redujo considerablemente en comparación con otros años.

Aunque no precisó las cifras, señaló que esto sería debido a la reciente norma publicada en El Peruano que sanciona con S/2,025 a la persona que realice una llamada de emergencia falsa o perturbadora, o urgencia inexistente a las centrales de emergencias de las entidades del Estado.

 

 

Fuente: Perú 21