Fallece Genaro Ledesma, el histórico “líder de izquierdas”

0
Genaro Ledesma nació en Cajamarca, el 19 de setiembre de 1931.

¡Cómo me gustaría ver a nuestro país grande y próspero, sin la enorme cantidad de pobres que hoy tiene…!, sentenció Genaro Ledesma cuando se le preguntó hace seis años ¿valió la pena entrar en política? Ahora, que su voz de lucha se apagó con su muerte, la Izquierda peruana lamenta la ausencia de aquel “idealista político” que el egregio Víctor Raúl Haya de la Torre catalogó como el “líder de las izquierdas”.

El último domingo, mientras el país celebraba la Pascua, Genaro Ledesma falleció al lado de su mayor tesoro: su familia. Un paro cardiaco silencio la voz de su corazón tras 86 años de intenso palpitar. Ledesma había sido internado por su compañera y esposa, Caty Campos, en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Eduardo Rebagliati, de Essalud.

La historia del importante líder de la izquierda peruana y fundador del Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular (Focep) comenzó con su nacimiento en Cajamarca, un 19 de setiembre de 1931.

Estudió primaria y secundaria en su tierra natal. Al culminar con sus estudios escolares logró una vacante en la Universidad Nacional de Trujillo. En dicha casa de estudios cursó las especialidades de Educación y Derecho. Luego de finalizar su preparación académica, se trasladó a Cerro de Pasco, donde despertó su deseo de luchar por los derechos de la población al sentirse identificado con el sufrimiento de los obreros y campesinos de la región.

Al decidir recorrer el camino político para llegar a la justicia social, Ledesma fue elegido alcalde provincial de Pasco en el año de 1960. Durante su gestión, apoyó férreamente las organizaciones campesinas que intentaban recuperar sus tierras invadidas por la minería. Esto lo llevó a ser encarcelado en la prisión de El Sepa. Tras esto, en 1962, al producirse el golpe del militar del general Ricardo Pérez Godoy, nuevamente fue apresado, pero esta vez se le encarceló en el penal El Frontón.

No obstante, los comuneros de Cerro de Pasco veían a Ledesma como un firme luchador social, por lo que le inscribieron como candidato al Congreso por su provincia, resultando elegido. Esto logró que Ledesma obtuviera su libertad. Pese a esto, en 1976, durante la dictadura de Francisco Morales Bermúdez, Ledesma fue deportado a Argentina.

Ledesma fue deportado a la provincia de Jujuy, donde, según cuenta él mismo, estuvo al borde de ser arrojado al mar por la dictadura del militar Jorge Rafael Videla. Mientras Ledesma permaneció en Argentina, la agrupación política Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular (Focep), que él mismo había fundado en 1963, lo eligió como candidato a la Asamblea Constituyente de 1978. Ledesma obtuvo el cargo siendo uno de los más votados.

Debido a su elección, Ledesma regresó al Perú para formar parte de la Asamblea Constituyente presidida por el líder aprista Víctor Raúl Haya de la Torre, quién denominó a Ledesma como el “líder de las izquierdas”.

Continuando con su carrera política, Ledesma postuló a la presidencia de la República en 1980. No obtuvo el cargo; sin embargo, en 1985 fue elegido senador por Izquierda Unida, liderada también por el político cajamarquino, Alfonso Barrantes. Ambos trabajaron unidos para consolidar el partido de Izquierda Unida, pero esto no se pudo lograr y el partido terminó dividido.

Genaro Ledesma, como todo buen intelectual comprometido, utilizó su pluma para escribir diferentes cuentos, versos y testimonios con contenido político y social. Entre sus más reconocidos escritos se encuentran He de extraerte la ausencia, Dialéctica de los zorzales, Poética de la política y Soy el que levanta la insignia de tu sombra, Las pulgas del juicio final, Dos mil años de viaje del Señor de Sipán (novela premiada), El cajamarquino feo y la preciosa cusqueña, Almita de César Vallejo, entre otros.

Además, su personalidad decidida y su deseo constante de luchar por el bien común, inspiró al célebre escritor Manuel Scorza a incluirlo como personaje en sus Redoble por Rancas, La Tumba del Relámpago, La Guerra Silenciosa, entre otras; y no es para menos, Genaro Ledesma fue político, escritor y poeta, un poeta que, como versa el poema de Scorza, “mató la tristeza y encendió la hoguera donde se queme este mundo sombrío”.

F. C. C.