Mitos y verdades de la marihuana medicinal

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Foto: LaMarihuana.com

Dada la coyuntura de esta semana en los varios familiares de personas enfermas llegaron al Congreso de la República para dar sus vivencias y testimonios sobre el uso de la marihuana. En conversación con El Comercio, el doctor en Farmacología, Alfonso Zavaleta, se refirió al uso puntual de la medicina medicinal.  Para el doctor en Farmacología de la Universidad Peruana Cayetano Heredia(UPCH) este medicamento solo debe emplearse en condiciones específicas, y su falta de regulación puede poner en riesgo la salud de algún paciente.

— ¿EN QUÉ SE DIFERENCIA LA MARIHUANA MEDICINAL DE LA RECREATIVA?

La recreativa se fuma, la medicinal son extractos de plantas que se procesan en un laboratorio farmacéutico, para así obtener un producto con elementos balanceados que no genere intoxicación. Tiene varias presentaciones, como vaporizadores, aceite, pastillas, cremas o parches.

— ¿CURA ENFERMEDADES?

Ningún producto a base marihuana cura enfermedades. Se emplea para calmar síntomas. Esta planta posee dos elementos activos principales, el tetrahidrocannabinol (THC), que se considera un analgésico leve, y el cannabidiol (CBD), que funciona como relajante muscular. Sin embargo, el THC produce adicción; mientras más presente esté, generará una mayor dependencia.

— ¿EN QUÉ CASOS SE RECETA ESTE MEDICAMENTO?

Según la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA), está autorizado para tres condiciones. Primero, para calmar la espasticidad, una contractura muscular dolorosa que se presenta como parte de la esclerosis múltiple. Segundo, para el dolor crónico neuropático, que ocurre, por ejemplo, como producto de un cáncer metastásico terminal durante los últimos seis meses de vida. Finalmente, se utiliza también para tratar náuseas y vómitos que aparecen por someterse a una quimioterapia. Cabe resaltar que estos medicamentos nunca son la primera opción de tratamiento. Se emplean cuando ya nada más funciona.

—¿Y PARA LAS CONVULSIONES?

En ningún país del mundo está autorizado el uso de este aceite. Está en fase experimental.

—PERO SE HA DEMOSTRADO QUE PUEDE SER ÚTIL…

Hay como 400 tipos de convulsiones. El aceite ha demostrado ser efectivo para las que se generan por los síndromes de Lennox-Gastaut y de Dravet. Estas raras condiciones hacen que el niño tenga como 60 u 80 convulsiones al día. Pero no se utiliza cualquier tipo de aceite. Se saca de una planta de marihuana que no produce THC, pero que tiene mucho CBD. Estas son cepas muy raras, no son las que se fuman usualmente, son especialmente cultivadas para tratar este tipo de convulsiones. Los estudios al respecto se han hecho con un aceite producido en Inglaterra llamado Epidiolex, que está todavía en fase de prueba. Los niños que tienen convulsiones pero que no sufren de estos síndromes no responden bien al aceite de marihuana.

— ES UN RIESGO EMPLEAR TODAVÍA ESTE ACEITE…

Este producto no va a durar más de dos años, porque las personas van a tener que ir aumentando la dosis; primero una gota al día, luego dos, tres, cuatro, diez, veinte, cuarenta, etc. Y es que el cuerpo se acostumbra, por lo que sabemos de la literatura médica, este aceite de marihuana no va a durar en efectividad más de dos años. Cuando llegue ese momento, las personas van a tener que volver a los anticonvulsivantes clásicos, que no son eficaces para todos los casos.

— EXISTEN CASOS EN LOS QUE SE PRODUCEN DE FORMA ARTESANAL…

No es igual preparar un aceite de marihuana con elementos caseros, que no son farmacéuticos, porque estos podrían tener componentes tóxicos. Además, utilizar la marihuana recreacional puede resultar dañino por su alto nivel de THC, que puede afectar el desarrollo cerebral de los niños.

— ¿PARA QUÉ ENFERMEDADES NO ES ÚTIL?

Las Academias nacionales de ciencias, ingeniería y medicina de EE.UU. han realizado el documento más importante hasta el momento sobre la marihuana medicinal, en el que se evalúan 10 mil estudios sobre el tema. El informe indica para qué sirve y para qué no. No sirve para el cáncer de próstata, la demencia o el sida. Por ejemplo, en el caso del glaucoma, la evidencia es muy baja. Hay un grupo de condiciones que está siendo investigado, y conforme se tenga mayor información, se irá ampliando el número de enfermedades para el uso.

Fuente: El Comercio.

L.LL.R

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